Salmo 23
Todavía hay pastos

Un texto viejo para noches nuevas: miedo, mesa y descanso.
El Señor es mi pastor. Lo hemos oído en funerales y en bordados. Vuelve a leerlo como alguien que no duerme.
El valle de sombra no se niega. Se atraviesa. La fe no siempre saca a los enemigos de la habitación. A veces pone plato en medio.
Si la noche se alarga, el Salmo se puede oír. Un audio sostiene el cuerpo mientras el texto hace su trabajo.
Para la noche: salmos que no se cortan a la mitad.